viernes, 23 de enero de 2015

Qué salario mínimo le desearías a tu enemigo?

Vamos a jugar a un juego. Tienes que decir qué salario mínimo le desearías a tu peor enemigo. Piensa un poco antes de contestar... No se te ocurre nada? Va, pues empiezo yo. A mi peor enemigo le deseo un salario mínimo de 100.000 €. No, mejor uno de 500.000 €, ahora que el euro está por los suelos gracias a Mario Draghi y sus políticas keynesianas. Va, ya puestos, deseo a mi peor enemigo un salario mínimo de un millón de euros.

Como? Pero no he dicho que es mi peor enemigo? Soy un ser extremadamente bondadoso? No. En realidad soy más cabrón de lo que crees. Al imponerle a mi enemigo un salario mínimo de un millón de euros, le he sacado del mercado! Dime qué empresa va a contratarlo por ese salario. Absolutamente ninguna! Jajaja, así pues, mi enemigo se quedará en el paro toda su puñetera vida, pues su productividad está muy lejos de ese millón de euros, de modo que cualquier empresa que le pagara ese sueldo se arruinaría.

Ahora ya sabes la causa real del paro. Todo lo que dicen los periódicos sobre el paro, todo lo que dicen en televisión, es absoluta y radicalmente FALSO. Las conquistas sociales son mentira. La culpa de que haya paro es el salario mínimo, que saca del mercado a las personas que no son tan capaces de generar riqueza. Por ejemplo, si en España el salario mínimo es de 700 € (me lo invento, porque no lo sé ni me interesa), entonces todas las personas que no sean capaces de generar 700 € en un mes no las contratará nadie. Esto perjudica precisamente a las personas que más se querían ayudar. La única manera que tienen las personas menos productivas de competir en el mercado es ofrecerse a trabajar por menos dinero que las más productivas. Con el salario mínimo les quitas esta poderosísima arma. Una persona con una capacidad de generación de riqueza de 650 € no será nunca contratada si el salario mínimo es de 700 €. 

Ya te he dicho la CAUSA REAL del paro, pero hay bastantes más, muchas podrían meterse en el saco del intervencionismo y la hiperregulación. Algunas son:

-Impuestos que tiene que pagar el empresario por cada trabajador, que dificultan muchísimo la contratación.


-Regulación de horarios, vacaciones, despidos, etc. que podrían pactarse libremente entre empresario y trabajador, sin que el estado metiera las narices en el proceso y de manera mucho más beneficiosa para los dos.

-Paro cataláctico. Es gente que simplemente no quiere trabajar. Eso puede ser porque uno se ha cogido un año sabático, o por cualquier otro motivo. También hay mucha gente que directamente no quiere trabajar porque valora más el ocio que el dinero. Casi todos los mendigos están en ese grupo.


Un argumento similar se puede usar con la estupidez de querer equiparar salarios de mujeres y hombres, o de gente de cualquier otro colectivo. Lo único que se consigue en todos los casos es desplazar el trabajo a otro sitio donde no hay salarios mínimos, dejando sin trabajo a los que precisamente se pretendían ayudar.   

1 comentario:

  1. Creo que tienes suerte de que exista salario mínimo, porque si no, tú, con estos pensamientos .... PASARÍAS MUCHA , PERO QUE MUCHA, MUCHA, HAMBRE.... que la vida te de suerte... y UN POCO MAS DE SENTIDO COMÚN!!

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