lunes, 13 de octubre de 2014

Desmontando el sueño colectivista

En un instituto de secundaria, los alumnos del señor profesor se quejaban diciendo que querían compartirlo todo. Querían hacer los trabajos juntos, querían hacer los deberes juntos, querían hacer los exámenes juntos y sobre todo, querían que las notas fueran compartidas. "Queremos un sistema socialista. Sino es injusto" decían. 


Los alumnos insistían tanto, que el señor profesor decidió hacer lo siguiente: 

"Vosotros ganáis. Cada uno hará su examen y entonces haré la media de todos, esta será vuestra nota. Así todo el mundo tendrá la misma y no habrá desigualdad, nadie se podrá quejar" 

Los alumnos, locos de alegría, rápidamente se pusieron a entonar cánticos marxistas: 

"Le pique a quien le pique, Partido Bolchevique!
"Vosotros, fascistas, sois los terroristas

Cuando llegó el primer examen, la mayoría se dieron cuenta que nadie había estudiado tanto como de costumbre. Aún así estaban muy animados con el nuevo sistema de puntuación y el examen no fue del todo mal. La nota media fue de un 6. Aunque normalmente la media era más alta, no se podía decir que fuera un fracaso. No obstante, los alumnos que habían sacado mejor nota individualmente estaban un poco enfadados. "Porque me tiene que poner un 6 si yo en mi examen he sacado un 9?" 

De todos modos, la clase estaba muy contenta porque todo el mundo había aprobado, incluso los que no habían estudiado nada. Las paredes estaban llenas de pintadas comunistas: 

"Al capital goma dos!
"Berlín, sin muro, no vale un puto duro
"No pasarán

El siguiente examen fue un desastre. Resulta que los más inteligentes no estudiaron nada, ¿Por qué deberían hacerlo si igualmente tendrían la misma nota que todos? La nota media fue de un 3. Los alumnos se culpaban unos a otros y nadie sabía cómo era posible que hubiera pasado algo así. 

EL señor profesor los tranquilizó: 

"Tranquilos, es normal que aún no entendáis estas cosas. Escuchad bien lo que os diré y, junto con este experimento de las puntuaciones, tendreis una lección que no se os debería olvidar nunca. 

El socialismo y el comunismo premian a los que no se esfuerzan, mientras que castigan a los más trabajadores. Al final nadie quiere esforzarse demasiado, porque sabe que iguamente, haga lo que haga, no será más rico que los demás. Esto provoca una miseria general, como ha ocurrido en Venezuela, Cuba, o en la URSS"

"Quizás sí, pero al menos así todo el mundo tiene lo mismo y no hay desigualdad" dijo un alumno un poco escéptico. 

"La igualdad es un concepto muy útil en clase de matemáticas, pero no en los seres humanos. Las personas somos desiguales en nuestras aspiraciones, en nuestras metas y en nuestros sueños. Intentar igualar a la baja a todo el mundo no funcionará nunca porque va contra nuestra propia naturaleza humana"

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